Concentración de medios y miedos (1ra Parte)
Las ong son los caucheros del presente según editora de El Dominical de El Comercio
Sin duda en el país, más allá de lo que diga la legalidad, hay un monopolio decididamente anti-democrático de los medios de comunicación que permite el abuso de posición de poder de ciertos individuos o grupos de interés, quienes imponen sus formas de pensar y sus intereses a los demás, sin posibilidad alguna de discusión, debate o réplica.
Así, quienes se muestran –a través de los medios y miedos que controlan, por supuesto- como los campeones de la libertad de expresión y la democracia pueden no sólo distorsionar hechos o realidades, sino aplastar cualquier posición distinta a la suya apelando a la generación del miedo, a la distorsión de la historia y al uso de la mentira.
Empecemos con un ejemplo de lo que ocasiona este despótico poder:
Hace unas semanas, en la edición de El Dominical del Diario El Comercio, dedicada a la tragedia del caucho en la Amazonia*, la “editora” Martha Meier Miroquesada (MMMQ) se despachaba en su columna de presentación contra las ongs, las cuáles son para ella la versión contemporánea de los caucheros que explotaron inmisericordemente a los pueblos indígenas en el pasado. En esta columna, MMMQ plantea que la relación positiva y conveniente para los indígenas con las empresas de hidrocarburos, es afectada por quienes lucran a su costa para llenar sus propios bolsillos.
La columna hace una afirmación sentida sobre lo que significó la “fiebre del caucho” de la que dice “generó grandes fortunas para un puñado, pero fue una maldición para las poblaciones indígenas del Putumayu”. “A esta etapa de falsa prosperidad de pocos y dolor de muchos” dedica la edición del suplemento. Lo que en muchos casos podría ser la descripción de lo que aún ocurre hoy en la amazonia, es obviado por MMMQ en sus sentidas palabras. Ni de asomo se hace mención a la tragedia del Baguazo, los más de 40 años desastrosos de explotación petrolera en Loreto, o lo que significará para la vida de los pobladores indígenas no contactados la ampliación del Proyecto Gasífero de Camisea. En cambio prefiere decir: “Hoy es mucho lo que ha cambiado en la Amazonia, las organizaciones indígenas tienen voz propia y su relación con las empresas que aprovechan formalmente las riquezas que alberga este extenso y verde territorio son cada vez más provechosas y simétricas”
Hay problemas, lo admite, pero sólo se trata de ajustar “unas tuercas”. Cabría preguntarse si el poder que detentan las empresas que realizan actividades extractivas en la amazonia es simétrico con el de poblaciones abandonadas por el Estado, y cuyas “necesidades” buscan ser satisfechas por un ejército de profesores, antropólogos, enfermeras, médicos, con grandes cantidades de gasolina y demás, que hacen de avanzada para comprar dirigentes, dividir a las familias y la comunidad e imponer su proyecto, en última instancia incluso con el uso de la violencia directa. Por cierto, el poder real (recursos, por ejemplo) que puedan tener Estado, las ong o la población, es risible frente al que detentan estas empresas dispuestas a todo. Habría que preguntarse por qué hasta ahora está bloqueada la Consulta previa y se teme cualquier tipo de mecanismo democrático para aceptar o rechazar estos proyectos, si todo es tan simétrico y provechoso.
MMMQ prefiere, como viene haciendo sostenidamente, responsabilizar a otros. Dice: “Si ayer los indígenas fueron presa de los caucheros, hoy lo son de ONG que los utilizan para lucrar y captar fondos para sus bolsillos”. Y, por supuesto, ninguna respuesta tendrá la fuerza que le da hoy el ser una voz de quienes detentan y concentran una parte importante del poder mediático, por más razones que esgrima, por más hechos históricos que la avalen. Quedaremos a merced de sus medios y de los miedos que buscan provocar.
*El Dominical del 12 de enero de 2014 lleva el título “El dolor en los tiempos del caucho. Una exposición en Iquitos trae a la memoria los terribles crímenes en la selva del Putumayo”